11 de mayo de 2015

Strawberry Fics Especial N°2

Estrellas

Era verano y la brillante luz del sol entraba con potencia por todas las ventanas de la residencia.
Los pasillos se vislumbraban solitarios extrañando la juventud y energía de todas sus chicas.
Las vacaciones convertían a toda la colina en un lugar silencioso y en extremo tranquilo. Al igual que las escolares, las hermanas suelen turnarse para salir, visitar familiares, recorrer ciudades y disfrutar de los días soleados.

A unos cuantos metros de ahí y bajo la sombra de un árbol esta la Etoile Aineé de Spica lavando y peinando a Star Bride. El ambiente tranquilo y relajado, la hacen esbozar una leve sonrisa mientras interactúa con el manso animal.

-otro verano tranquilo Star bride, pero ya es el último…creo que extrañare mucho todo esto.

Amane moja un paño dentro de una cubeta con agua y se detiene a observar a lo lejos la residencia en silencio. Su corazón acongojado y lleno de sentimientos que la agobian por instantes, ya se acerca la hora de dejar definitivamente la colina y a su mente solo llegan tantos recuerdos de todos estos años.

Ya hace dos semanas que todas las estudiantes han salido de vacaciones y ella se ha quedado nuevamente a cuidar de Star Bride y a prepararse para las nuevas competencias que se asoman a finales de años. 

La Etoile Cadette, Hikari, ha dejado Astraea por estas vacaciones por lo que Amane se ha quedado a cargo de las actividades que pudieran presentarse. 

La Hermana Hamasaka ha salido de su oficina y camina por el sendero hacia la caseta de la entrada.

-Buenas tardes Etoile sama

-ah, buenas tardes Hermana

-Nuevamente un verano algo solitario por aquí ¿no?

-sí, es muy agradable la colina en esta época

-Lamento que ya le quede poco tiempo aquí

-ha pasado muy rápido todo Hermana, a veces quisiera que se detuviera un poco el tiempo

-Bueno, pero una nueva vida la espera allá afuera y de seguro conseguirá grandes cosas

-Gracias Hermana, también espero eso

-Bien, debo ir a la ciudad de compras, la dejo Etoile sama

-Que le vaya muy bien Hermana

Luego de ver alejarse a la religiosa, vuelve a agacharse frente a la cubeta para seguir bañando a Star Bride. De reojo alcanza a ver que una muchacha saluda con una reverencia a la Hermana sin alcanzar a distinguir quien es.

-¿Quién será? ¿Una visita?

Después de unos minutos y sin desconcentrarse, Amane regresa su mirada al camino luego de escuchar su llamado.

-¡Etoile sama!

-¿eh?...¿Tsubomi chan??

-Buenas tardes Etoile sama –reverencia

-¿Qué haces aquí, Tsubomi chan? ¿No deberías estar en casa de tus padres?

-Lo sé, pero ellos han tenido que interrumpir sus vacaciones por trabajo…y yo también

-¿eh?

-Sí, he decidido volver antes para terminar todos los pendientes que quedaron en el consejo.

-Vaya que trabajadora eres Tsubomi chan. No me cabe duda de que serás una excelente Etoile

-¿EHH? –sonrojada- Etto…no lo hago por eso…solo…no quiero que se nos junte tanto el trabajo, este semestre será algo complicado y tenemos mucho por hacer…

-Está muy bien, no tienes que darme tantas explicaciones, a mí ya me queda poco tiempo aquí.

-pero…Etoile sama… ¿usted no ira a ninguna parte? ¿Dónde está la Etoile Cadette?

-Ella está visitando a sus abuelos y viajando con sus padres. ¿Yo?, siempre me quedo aquí para cuidar de Star Bride. Vienen torneos muy importantes y no debemos perder la concentración

-pero pensé que podría descansar…

-aunque no lo creas descanso mucho aquí durante estos días. La colina es muy relajante durante el verano

Tsubomi mirando alrededor puede ver el tranquilo paisaje de la residencia.

-Sí, creo que tiene razón

-¿y qué hay de Yaya chan?

-ah, ella está descansando con su familia en Europa. Le envíe un mensaje para contarle que regresaba a la residencia, pero no creo que lo haya visto. Debe estar muy entretenida.

-ya veo, algunas si aprovechan mucho estos días de verano

-Sí…bueno Etoile sama…iré a dejar mi maleta

-Aquí estaré por si necesitas algo

-Con su permiso

Tras una reverencia, la juvenil miembro del consejo estudiantil, da la media vuelta para caminar a la residencia la cual luce muy tranquila.

Luego de un relajante baño y de ordenar su cuarto, Tsubomi mira por la ventana de su habitación notando que ya está próximo el atardecer. Termina de ordenar la ropa en el closet pero algo le inquieta el corazón, así que luego de un rato, se sienta sobre su cama muy pensativa.

Los pasillos de la residencia están silenciosos y calmados, todo lo contrario a como lucen durante el semestre. Poco a poco comienza a oscurecerse mientras Tsubomi camina hacia la cafetería que está a media luz. Para su sorpresa, se encuentra con Amane quien está sentada en una solitaria mesa junto a su cena.

-ah, Etoile sama, pensé que no habría nadie aquí

-bueno, solo hay una hermana que prepara la cena y ahora dos comensales

-me da gusto no cenar sola

-sí, la residencia suele ser algo fantasmagórica en estas fechas

-¿de verdad?

-sí, pero tú no tienes miedo, ¿o sí? Tsubomi chan

-no. Las senpais mayores siempre han intentado asustarnos, pero no caigo en sus juegos, además, ya he crecido.

Ambas cenan riendo y hablando tranquilamente disfrutando del amplio espacio.

Más tarde, Tsubomi se ha dirigido a su habitación y tras cerrar la puerta, ha dejado escapar un suspiro.
Da un nuevo vistazo a todo su cuarto viendo que todo está en orden, pero parece que algo no la deja del todo tranquila. Se recuesta sobre su cama y perdida observando el techo, un discreto susurro se escapa de sus labios.

-…te extraño…

Sin darse cuenta, había caído en un profundo sueño, fue el melódico sonido de algunas aves junto a su ventana que la hicieron despertar. Se sentó en la cama mirando hacia la ventana y nuevamente aquella extraña sensación se volvía apoderar de su mente. Suavemente se golpeó su rostro para intentar despabilarse.

-Ya Tsubomi…deja de pensar un poco en ella…tienes mucho trabajo por hacer y de todas maneras…no la volverás a ver hasta el fin de las vacaciones…-se dijo así misma

Estirándose con fuerza se puso de pie e intentó enfocarse en las actividades que tenía planificadas. Era cierto, habían muchas cosas por hacer dentro del consejo por lo que su regreso anticipado a la colina, ayudaría mucho a alivianar la carga para el resto del año.

Mucho se rumoreaba en Astraea sobre las futuras candidatas a Etoile, ya que Amane estaba próxima a graduarse, los consejos ya pensaban en quienes podrían reemplazar a la pareja. Sonaban con fuerza la dupla Hanazono-Rokujo por Miatre, pero la presidenta Tamao, desmentía que ellas fueran a ser las candidatas, al menos por ahora.
Por otro lado, Momomi se sentía tranquila y confiada pensando en que el triunfo de Spica estaba casi asegurado. Sus ojos se los clavaba celosamente a Tsubomi cada vez que se tocaba el tema, tanto así, que en una reunión de consejo, la atrevida presidenta de Spica mencionó lo siguiente;

-…esto será una época dorada para Spica…-menciona con total seguridad Momomi

-vaya vaya…pareciera que Spica tuviera algún tipo de carta bajo la manga para la próxima selección Etoile…-menciona traviesa Chikaru

-Les encanta fantasear –Dice Tamao con ironía

-Perdón Suzumi san, no estoy fantaseando…dejé muy claro al asumir la presidencia y se lo prometí a Shion sama. Esto sería el inicio de una bella época donde las Etoile serían de nuestra escuela

-bueno, la verdad es que el trabajo de las Etoile siempre ha sido representar a las tres escuelas, así que lo más importante no es su origen, sino su capacidad de trabajo y entrega hacia la colina –menciona risueña Chikaru

Los tres consejos se lanzaban miradas en un momento de silencio mientras Tsubomi tomaba notas en silencio. Momomi la mira de reojo.

-como sea…Spica hará todo lo posible para que las candidatas de este año dejen en alto el nombre de la escuela…y de la colina por supuesto

-Cuidado Spica…porque Miatre no ha dicho nada aún respecto a sus candidatas y puede que te den una buena sorpresa y una pelea muy difícil… –Dice traviesa Chikaru mirando a Tamao

Momomi no puede evitar ponerse nerviosa mirando a la presidenta de Miatre.
Aquellos apellidos sonaban casi letalmente en sus oídos y no podía dejar de pensar que si aquellas candidatas se presentaban a la competencia, sería una pelea muy dura.

-No importa a quienes presente Miatre y si LeRim quiere unirse a la fiesta, estaremos dispuestas a dar lo mejor de nosotras -menciona con firmeza Momomi

-estoy segura que la próxima selección Etoile será una fiesta llena de emociones que no dejará a nadie indiferente –una sonriente Chikaru – aunque quizás…tus candidatas ni siquiera estén al tanto de todo lo que se viene…

El consejo de Miatre y LeRim voltean curiosos para observar a Tsubomi quien sigue escribiendo afanosamente en su libreta. Momomi se paraliza un poco y de reojo mira a la joven a su lado mientras Kaname le susurra algo al oído.

-Nuestras candidatas estarán informadas de todo…eso es mi trabajo…

-será bueno informarles cuanto antes presidenta…-menciona Tsubomi

Momomi algo sonrojada la mira sorprendida mientras todos los consejos ríen entre dientes. Tamao cierra su cuaderno y se pone de pie con una sonrisa irónica.

-bien por ustedes Spica…espero que para la próxima reunión con las Etoile puedan tener a sus candidatas informadas

Tsubomi mira curiosas a todas y voltea hacia Momomi quien luce muy seria y sonrojada. Molesta se pone de pie.

-¡Por supuesto Suzumi san! ¡Todo estará en orden y estaremos listas para ganar!

-bueno, creo que con esto la reunión ha llegado a su final…-sonriendo Chikaru

Momomi toma sus apuntes y con un gesto le indica a su consejo que se marchan, lo mismo hace Miatre siendo LeRim el último en salir más relajado del salón.

De regreso al presente, una pensativa Tsubomi ordena sus papeles sobre el escritorio.

-Momomi sama no ha dejado de mencionar la selección Etoile desde entonces…y yo…-cabizbaja- solo pienso en como lo estará pasando Yaya en su viaje… ¿habrá llevado sweater?...a veces llueve por esos lados y podría agarrar una gripe… ¿Qué estoy diciendo?...ni siquiera ha contestado a mis mensajes…

Con algo de desgano se sienta a trabajar, pero al momento de posar su lápiz sobre los papeles, su mente vuelve a irse lejos.

-…de seguro ella solo recuerda que existo cuando viene a la colina… -muy seria- quizás Momomi se deba olvidar de nuestra candidatura…no creo que sirvamos para ser Etoile…

Lejos de ahí, en la pista de entrenamiento, Amane corre montada sobre Star Bride el cual brinca enérgico las barreras sin detenerse.
El sol abrumador se ha clavado en el cielo y parece que no tiene intención de ceder en ningún momento, por lo que Amane se detiene unos instantes bajo la sombra de unos árboles para refrescarse.

Desde lo más alto de la colina y cerca de los establos, se puede divisar parte de la ciudad y desde allí se alcanzan a ver los colores del festival de verano que viste todo el lugar y como cada año, luce lleno de vida desde temprano.

Amane en su descanso, observa el movimiento que se lleva a cabo en ese lugar pero algo más llama su atención. Voltea hacia su derecha y alcanza a divisar a una muchacha cargando la que parece ser una pesada mochila y subiendo a toda prisa por los caminos de la colina.

-Parece que estas vacaciones serán mejores para algunas –Sonríe tranquila Amane

Tsubomi en su habitación, ha abierto la ventana para intentar apaciguar el intenso calor de aquel día. Ha intentado concentrarse en sus documentos pero el sonido de las cigarras a lo lejos, la hacen voltear a cada rato hacia el exterior, imaginándose la frescura de una alberca.

-Quizás deba ir a trabajar a orillas del lago, allí estará mucho más fresco

Sin esperar ninguna indicación, se pone de pie y ordena los documentos que llevará fuera de la residencia, son tantos que algunos caen al piso. Mientras se agacha para recogerlos, siente un pesado sonido fuera de su puerta.

Toc toc

-¿Amane sama?

Antes de levantarse, la puerta ya se ha abierto y ante sus ojos estaba la presencia de quien más anhelaba ver en ese momento.

-¡¡YAYA!!

Sin poder evitarlo, con sus ojos entumecidos en lágrimas, se echa a correr hacia los brazos de la joven que luce muy cansada y algo bronceada.

-mi pequeña princesa…-acariciándole el cabello

-Yaya…¿Qué haces aquí?, creí que no habías recibido ninguno de mis mensajes

-los leí todos y cada uno de ellos

-pero estabas con tus padres viajando por Europa…¿Cómo es que…?

-estar contigo es más importante que cualquier otro viaje, por lo que les dije que debía regresar cuanto antes.

Tsubomi muy emocionada y con su rostro sonrojado, hunde su rostro en el pecho de Yaya quien no deja de abrazarla con ternura.

-estas muy cansada, ¿Cuánto has viajado?

-no tienes idea de cuanto

-te prepararé el baño mientras me cuentas

Yaya entra a la habitación la enorme y pesada mochila que ha traído, única compañera en esta larga travesía

-mis padres decidieron ir a descansar a una pequeña villa en Alemania. Era un lugar muy hermoso entre montañas pero el único problema, es que casi no había comunicación. La televisión solo recibía un par de canales vía antena y mucho menos había computadores. Por eso me desesperaba mucho no poder saber de tí…salía al patio a cada instante para poder conseguir algo de señal…escribí varios mensajes pero creo que no te llegó ninguno. Estaba algo angustiada y los únicos felices eran mis padres, buscaban una desconexión total con el mundo laboral y lo encontraron, pero yo estaba devastada…solo quería saber de tí y me parecía imposible lograrlo.

Tsubomi de espaldas escucha en silencio todo el relato de la acongojada Yaya quien ha viajado desde muy lejos para reencontrarla. Su corazón late acelerado y sus mejillas se colorean un poco.

-desde aquella villa, había que tomar un trenecito a otra ciudad, pero ese tren sólo pasaba una vez al día, así que tuve que correr para lograr alcanzarlo, luego había que hacer un transbordo para poder llegar hasta Frankfurt, donde podría tomar un avión hasta Tokio, pero…no había ningún vuelo hasta la madrugada…así que esperé por muchas horas. Al final pude embarcar hacia acá y te escribí, pero parece que tampoco lo leíste…

Tsubomi recuerda que por su costumbre, apagó su teléfono una vez entrando a la colina por lo que voltea avergonzada hacia Yaya quien ya se está quitando la ropa.

-…y conociendo como es mi pequeñita de fanática por las reglas de la colina, me imaginé que tendría su teléfono apagado y que estaría regañando por no haberle respondido antes…por eso decidí acelerar el paso y tomar el primer tren hacia acá, así que por lo menos, espero me lleves a cenar porque he cruzado medio planeta para venir lo más pronto contigo y…

Tsubomi sin esperar más, se lanza sobre Yaya dándole un pasional beso que silenció todo en ese instante. La holgada distancia había llegado a cero y ya no había impedimentos para amarse con locura, chocan contra las paredes rumbo a la ducha mientras van dejando la ropa por el camino.

Afuera el calor abrazador sigue insistente y ha obligado a Amane terminar antes de tiempo su entrenamiento y algo cabizbaja suspira.

-Quizás deba llamar a Hikari… ¿Cómo irán sus vacaciones?... ¿será que siento un poco de envidia de Yaya y Tsubomi?

Aquella tarde  comenzaba a despedirse y una bandada de pájaros cruzaba por sobre la colina hizo despertar a una somnolienta Yaya a un lado del cuello de la joven Tsubomi.

-¿eh!?...¿qué hora es!? -exclama Yaya despabilándose

-creo que las ocho…te habías dormido profundamente

-perdón…

-está bien, tenías que descansar

-si pero…he visto el festival que hay en el pueblo y pensaba llevarte

-¿de verdad? Nunca hemos ido a uno

-Mientras caminaba hacia acá pensaba en lo hermosa que te verías vistiendo una yukata

-es cierto, nunca me has visto con una

-aunque prefiero verte así sin nada –sonríe traviesa Yaya

-¡Yaya! ¡Me haces cosquillas!

-¡démonos prisa!

Ha comenzado la puesta de sol y Amane apenas regresa a la residencia después de un largo día en entrenar. Camina hacia la cafetería para cenar y escucha la animada conversación de unas jóvenes por el pasillo.

-¡Etoile sama!

-¿eh? Tsubomi chan, Yaya chan… ¿Por qué llevan yukatas?

La pareja muy animada camina por el pasillo en dirección hacia ella, Tsubomi sin soltar el brazo de Yaya.

-Iremos al festival del pueblo, ¿no te animas a venir?

-muchas gracias por la invitación Yaya san, pero estoy muy cansada. Cenaré e iré directo a dormir, pero disfrútenlo mucho

-te compraremos un regalo, Etoile sama

-¿eh? No es necesario, Tsubomi chan –sonríe – solo no regresen muy tarde, sino preocuparán a la hermana

-no te preocupes, traeré a esta hermosa princesa de regreso sana y salva a buena hora

Ambas se despiden de Amane con una reverencia y enormes sonrisas dejándola en el pasillo. Caminan iluminadas llenas de energía con sus coloridos yukatas hacia el exterior que las esperaba con una fresca brisa bajo las estrellas.

La noche parecía perfecta a medida que caminaban por el sendero colina abajo. Desde sus vistosas bolsitas sacaban sus identificaciones para mostrárselas a la hermana de la caseta de la entrada, quien tomaba tranquilamente una taza de café y escuchaba una pequeña radio.

Risueñas esperan delante de la ventanilla mientras la hermana las recibe con una sonrisa.

-buenas noches señoritas Okuwaka y Nanto, veo que van muy bien ataviadas al festival

-buenas noches hermana. Así es, es primera vez que vamos –sonríe Yaya

-no es necesario que me muestren sus identificaciones, ustedes ya son personalidades reconocidas en la colina. Las registraré

-gracias hermana –sonríe Tsubomi

-no me cabe duda que ustedes podrían ser unas magníficas Etoile –sonríe entusiasta la hermana mientras las registra. Ambas se miran algo sonrojadas.

-etto…gracias hermana…

-bien ya está. Disfruten del festival

-con su permiso hermana

Ambas se despiden con una reverencia mientras la puerta peatonal se abre con un eléctrico sonido.

Delante de ellas se abrían iluminadas las calles bajo los faroles dejando lejos en el horizonte la intensidad naranja de la puesta de sol.
Muchas personas caminaban en la misma dirección y muchos alegres niños corrían por doquier vistiendo mini yukatas derramando alegría allá donde iban.

Tsubomi no ha dejado de lucir una enorme sonrisa ni tampoco ha soltado del brazo de Yaya, quien parece no sentir ningún cansancio a pesar del largo viaje.

Faroles de papel decoraban la entrada y cientos de puestos llenos de comida y juegos mezclaban el aire llenándolo de música y aromas mágicos haciendo de esta, una noche inolvidable.

La joven integrante del consejo estudiantil, miraba a todos lados con mucha emoción y sentía que quería visitar todos los lugares y disfrutar de todo. Yaya la observaba con enorme paciencia. No era normal verla así de feliz e informal. Siempre estaba tras aquella estampa de formalidad y trabajo que era muy difícil derribar, pero esta noche parece que una nueva Tsubomi se ha asomado tras esa carcaza profesional intachable.

El pecho de Yaya se siente dichoso de poder observarla tan diferente y renovada, sintiendo que quiere abrazarla a cada rato sin soltarla y apenas alcanza sus dedos que se le escapan por ir tras unas manzanas acarameladas.

-…por primera vez siento que esto es lo más correcto que pude haber hecho. Verla correr como un ángel es lo más hermoso de este mundo y siento que no quiero dejar de verla así nunca…–piensa Yaya

En ese instante una pequeña explosión dentro del pecho de Yaya la hace reaccionar, vuelve a clavarle la mirada a la pelirosa que no dejaba de jugar de un lado a otro. Acercándose hacia ella, toma sutilmente su mano haciéndola voltear dejando en libertad miles de invisibles mariposas que inundaron todo aquel lugar sin dejar espacio alguno a la duda.

-ahora entiendo todo…

-¿eh? ¿a qué te refieres Yaya?

-no hay nada que entender…mi pequeña princesa, es contigo con quien quiero estar siempre…

-¿eh? –Sonrojada– ¿Por qué dices eso de pronto?

-porque estoy segura que eres la estrella más brillante del firmamento –mirando al cielo
Tsubomi sonrojada y algo confundida la mira intentando comprender sus repentinas palabras.

-nadie nos derrotará, seremos las mejores Etoile de la colina –con firmeza

-¿ehhhhh!??? Pero Yaya…tú no querías nada de esto, no tienes por qué forzar tus decisiones por mí…

-Sí…lo sé y me lo has dicho muchas veces…pero ahora comprendo este sentimiento tan real y tan hermoso que no era capaz de entender…no sólo estaremos juntas como Etoile, sino que toda la vida

-Yaya…yo…perdón…he sido una tonta…

-¿Por qué?

-pensé que…no te interesaba nada de esto y mucho menos lo de ser Etoile…pensé mal de ti…

-no te preocupes amor. Sé que a veces todos piensan que mi actitud es un poco loca pero, lo que he aprendido a tu lado, es algo inmenso. No quiero separarme de ti mi hermosa princesa…gruñona…

Con lágrimas en los ojos Tsubomi la abraza hundiéndose en su pecho. La siempre enérgica Yaya nunca había mostrado mucho interés con la participación en la competencia Etoile pero a pesar de todos los pronósticos, su corazón se ha entregado por completo a la consejera de Spica.

-Te amo Yaya...yo también quiero pasar contigo mi vida

Con sutileza Yaya levanta el rostro de Tsubomi regalándole una tierna sonrisa.

-Te amo y quiero que vivamos nuestra loca aventura por siempre

Ambas se abrazan con mucha calidez haciendo que muchos volteen a observarlas curiosos.

-Yaya…muchos nos están viendo…

-¿y qué? Que miren, de seguro mueren de envidia

En la colina, Amane abre la ventana de su habitación y observa a lo lejos los fuegos artificiales que comienzan a reventar en el cielo, solo se ven unos pequeños brillos y ni siquiera se alcanza a oír su estruendo. Respira profundo apoyándose en el marco de la ventana.

-creo que Astraea quedará en buenas manos después de todo…

Sacando de un cajón su teléfono, busca en el menú el número de Hikari para marcarle enseguida.

-quizás deba hacer un viaje sorpresa también -sonríe 

Aquella noche de verano tan mágica y envolvente seguirá describiendo lo que las doncellas tienen que decir. La colina, no se cansará de celebrar sus historias juveniles que tienen que vivir.

Unas nuevas estrellas comienzan a brillar en firmamento de Astraea.





 --Fin Capítulo Especial--









13 comentarios:

  1. Maravilloso, me ha encantado, como siempre me fascina tu manera de escribir...
    Muchas felicidades!!!!

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  2. Super hermosooooo *--* ya lo esperaba un capi asi de lindo con YayaxTsubomi me enamoro siempre esta linda pareja. ^_^

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  3. Wow, que buen regalo a la hora de despertar, gracias por tus hermosas historias, eres sorprendente, fanny x hiroko, ahora yaya y tsubomi, te adoro, esto es incluso mejor que el anime. *.*

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  4. Gracias por esto Ryokilla *-*
    Me encantó! Amo esta pareja...

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  5. sigue asi no pares eres grande en lo q haces buen talento escribiendo

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Esta muy bien. Me gustaría felicitarte Ryokilla por la creatividad y el talento con los que has podido crear estas hermosas historias. Me encantaría seguir leyendo más de estás bellas y romanticas historias en Astraea. Muy buen trabajo no esperaba menos de ti :)

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  8. Hola, primero que nada quiero felicitarte por tan extraordinario trabajo, leí en dos días todos los capitulos, aunque tengo que reconocer estar triste porque se ha acabado. Me hubiera gustado saber si las acusaciones de Yuriko entre Shizuma y Megumi eran ciertas, que paso en el cumpleaños de Shizuma, las vacaciones que iban a hacer a latinoamerica, el regreso de las abuelas, la boda de Nagisa y Shizuma. Tantas cosas que vienen a mi mente, entiendo que estes ocupada con otros proyectos pero realmente me gustaria que siguieras escribiendo sobre esto. Espero no te molestes. Otra vez felicidades por este gran trabajo.

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    1. A mi también me llegan a la mente muchas dudas, como si fanny y hiroko llegaron a ser Etoile, que pasó con seiki, si los padres de shizuma ya no la buscaron, si sucedió algo con chiyo y la hermana de nagisa, que pasó con megumi, que ha sido de kagome y kazumi, etc...

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    2. EHHH yo tambien quiero saber que sucedio. Sobre todo si entre migumi y shizuma si paso algo en realidad?

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  9. OHHH AAA HERMOSO DE PRINCIPIO A FIN....

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  10. Habrá más sobre esa hermosa historia? Quiero más, de verdad eres genial.

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  11. Habrá más sobre esa hermosa historia? Quiero más, de verdad eres genial.

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