29 de febrero de 2012

Capitulo 21 "Je vois la vie en rose" (Parte 2)

La tarde comienza su recta final.

Camina hacia un lado…se detiene…mira hacia un reloj en la pared, da media vuelta y camina hacia el otro lado.

Sus ojos voltean rápido hacia una elegante mesa con mantel blanco y finos platos sobre ella. La agradable melodía de J.S Bach inunda aquella sala que, desde hace mucho tiempo, no recibía un evento de esta categoría.

La abuela Hanazono, desde temprano ha estado preparando la que será, una gran cena para recibir a su invitada especial.

Las luces del jardín comienzan a encenderse automáticamente y en el cielo las primeras estrellas, hacen su aparición.

La enorme casa se llena de la cálida música que prepara un grato ambiente para la anhelada cena de esa noche.

La abuela Hanazono a quedado sola en su inmensa casa y se ha esmerado en tener todo ordenado y elegante para recibir a quien ha esperado por mucho tiempo. Sentada en su sofá, mira con nerviosismo al reloj sobre su chimenea. Sus intensos ojos recorren su pared la cual tiene varias fotografías, la mayoría son de sus actividades con amigos de la empresa, viajes de negocios, Shizuma de pequeña y una vieja foto en una esquina de su adolescencia. Lentamente se pone de pie para acercarse a la pared y a aquella imagen.

Una vieja foto en blanco y negro rodeada de un hermoso y lustroso marco de madera. Sus ojos emocionados observan cada detalle de la escena donde aparece un grupo de chicas vistiendo el antiguo uniforme de Miatre y los clásicos delantales.

En ese instante, su mente viaja rápidamente hacia el pasado, teniendo un flashback que acelera su corazón.

Flashback.

Un viaje hacia la antigua Miatre, donde nuevas jóvenes acababan de iniciar su etapa en la colina. Un grupo de alumnas de primer año, se ordena en fila para recibir su delantal en el esperado día del cuarto sucio.

Una despreocupada señorita Hanazono está algo impaciente en la fila mientras mira a sus demás compañeras pasar a la mesa.

En aquella época, St Miatre era la única escuela sobre la colina, por lo que la cantidad de alumnas recién ingresadas era superior a la actualidad. Era la época donde se educaban a las jovencitas en el arte de ser "esposas", cosa que ha variado con el paso del tiempo.

Muchas jovencitas llegaban a la colina con un futuro ya escrito por sus padres, quienes decidían el destino de sus hijas dependiendo de sus costumbres, negocios y tradición.

La joven señorita Hanazono, no era la excepción a la regla. Sus padres, dueños de una cadena de empresas, ya habían acordado desde su nacimiento, su unión con el hijo de un magnate dueño de grandes hoteles en gran parte de Japón y Corea.

Esta joven llena de energía y algo despreocupada, no sentía mayor interés en el compromiso y se enfocaba de lleno en las actividades de su escuela, y aquel día, era uno especial; "El día del cuarto sucio"

La joven Hanazono ya recibía su delantal y estaba lista para salir a cumplir con sus hermanas mayores, mientras afuera extrañamente, hacía mucho calor para ser esa época del año.

Caminando por el pasillo, la joven Hanazono mueve la corbata de su uniforme intentando soltarla, cosa que era prohibida al estar en los pasillos, solamente se podía mover el uniforme hasta estar en su habitación.

Luego de dar un rápido vistazo a la soleada ventana del pasillo central de la residencia, se arregla su nuevo delantal y camina hacia la habitación de sus senpai. Antes de seguir avanzando, escucha voces que provienen del segundo piso. Pareciera que unas alumnas mayores regañan a una alumna de primer año, la cual camina hacia la escalera con una escoba.

Una tierna joven pelirroja es la que está recibiendo los insultos de parte de las mayores, las que se burlan y ríen.

"Tenias que ser de primero!, apresúrate!"

Las mayores le gritan a la joven de primer año mientras una patea a propósito la cubeta que ella quería tomar. La joven Hanazono mira desde abajo con bastante molestia, mientras la cubeta cae por las escaleras empapando todo el suelo y parte de las paredes. Rápidamente la pelirroja baja las escaleras para alcanzar la cubeta la cual ya ha mojado todo.

Una hermana que va pasando por el pasillo, alcanza a verla y le grita:

"jovencita! No puede correr en las escaleras!"

Al escuchar esto, las alumnas mayores se ríen y se alejan rápidamente del lugar mientras la pelirroja bastante nerviosa, pide disculpas a la hermana.

La joven Hanazono observa la escena con rabia mientras la pelirroja se agacha para limpiar el desastre, la hermana no deja de gritarle.

"ELLA NO TUVO LA CULPA!"

Levanta la voz la joven Hanazono, haciendo voltear a la hermana quien la mira molesta. La pelirroja, se detiene al escucharla sin levantar la mirada.

"Que es lo que dijo?" replica la hermana mientras mira con molestia a la joven Hanazono

"Ella no hizo nada!...las senpai mayores la estaban molestando!" se acerca atrevida hacia la hermana

"Como se atreve a hablarme en ese tono señorita?" Mirándola muy seriamente de arriba hacia abajo

"Solo le digo la verdad! Le lanzaron la cubeta desde arriba" Señala hacia las escaleras con un tono elevado y mirando seria a la hermana

"No me discuta señorita! Acaso quiere ser castigada?" muy molesta

"No me importa, es injusto que no vea el error de las senpai mayores!, siempre molestan a las de primer año" Mirando desafiante a la hermana.

En ese instante la pelirroja levanta la mirada para ver a los ojos a su defensora, cuando se topa con el intenso par de ojos verdes que la mira con ternura.

De pronto una fuerte bofetada voltea la cara de la señorita Hanazono, haciendo que la pelirroja se ponga de pie de un salto.

"NO!" Casi grita la pelirroja…

"Vámonos a la sala de castigo…a ver si le quita su imprudencia señorita!" Con fuerza, la hermana toma del brazo a la joven Hanazono llevándosela del lugar. Esta voltea para mirar por última vez a la joven pelirroja que la mira con angustia. Aun con la mejilla roja del golpe, le regala una traviesa sonrisa antes de perderse en el pasillo. Otras alumnas de primer año que vieron la escena desde una esquina del pasillo, se acercan a la pelirroja para ayudarle a limpiar el suelo.

"¿Porque lo hizo?"…se pregunta la pelirroja, tocándose su acelerado corazón…

Se termina el flashback y la abuela regresa a su sillón con una gran sonrisa. Al reclinarse vuelve a mirar el reloj colgado sobre la chimenea, viendo que aún no es la hora de la cena y su invitada es muy puntual.

Abuela Hanazono: (sonríe)…no debe tardar… (Cierra sus ojos)…desde que estábamos en la escuela…siempre fue muy puntual…incluso aquel día…

Regresa Flashback…

En aquel entonces, los castigos en Miatre eran más severos. Si una alumna era enviada al cuarto de castigo, debía quedarse ahí hasta que la hermana encargada de apagar las luces antes de dormir, le abriera la puerta. Eso significaba quedarse sin comer hasta el siguiente día.

La joven Hanazono debió pasar todo el día en el pequeño cuarto, pero con un gran sentimiento de satisfacción. Se acerca a la pequeña ventana para ver que comienza a atardecer mientras en su cabeza, sigue dando vueltas la imagen del tierno rostro de aquella chica pelirroja en el pasillo de la residencia a quien ya había visto en el parque botánico.

Sigue anocheciendo y el toque de queda comenzó hace unas horas. Es hora de la cena en la residencia y parte del castigo es salir de la habitación una vez que se acabe. El estómago de la joven Hanazono ya comienza a gruñir, pero esta no se impacienta, solo se queda tranquila observando por la ventana esperando su pronta salida del que fue, su primer castigo en la residencia.





Ya es de noche y de pronto, se escucha una llave en la puerta de la habitación de castigo, la joven Hanazono voltea sin mucho afán hacia la salida que ya se abre. Fuera, una hermana muy seria le indica que ya puede salir, sin más, espera que la joven deje la habitación para volver a cerrarla con llave.

La joven camina tranquilamente saliendo de la habitación mientras siente mucha hambre, algo cabizbaja camina por el pasillo rumbo a su habitación en el segundo piso.

Al llegar a la esquina del pasillo, antes de doblar para subir las escaleras, una rápida mano sale desde un lado tomando fuertemente de la mano a la joven Hanazono, quien sorprendida voltea rápidamente para ver quien ha sido su captora.

"Que pasa?!"

"Rápido, ven conmigo" Le dice una suave voz.

La sorprendida Hanazono mira con emoción al frente viendo que es la chica pelirroja quien la jala rápidamente, corriendo ambas por el pasillo hacia el segundo piso. Mientras, en el primer piso, una hermana avanza por los pasillos apagando las luces y revisando que todo este limpio y en orden como suelen ser las revisiones nocturnas antes de dormir.

"Donde vamos?" susurra emocionada Hanazono

"shh, ya casi llegamos!" le dice la pelirroja.

Rápidamente, ambas doblan una esquina y entran en una habitación. La pelirroja cierra velozmente la puerta y se queda apoyada en ella para oír a lo lejos, a la hermana encargada de apagar las luces del segundo piso.

La joven Hanazono se queda en silencio observando con agitación en su pecho, a la hermosa pelirroja frente a ella.

"Ya se fue"…dice en voz baja la pelirroja

"que fue todo eso?" pregunta curiosa Hanazono.

"Perdón por traerte así, pero no quería que tuvieras más problemas con la hermana"

"no te preocupes"

"te quería agradecer…lo que hiciste fue muy valiente, pero saliste mal…es mi culpa"

"no es nada…no me gusta como las mayores abusan, no iba a quedarme callada"

"perdón, ¿te duele?" se acerca a Hanazono rozándole su mejilla que aun sigue algo roja por el golpe

"no…no duele"

"te guarde comida…se que has estado toda la tarde ahí y no cenaste"

"comida? Trajiste lo de la cena?" algo preocupada

"si, es mi parte"

"pero te puedes meter en un lío por eso, no debiste hacerlo"

"es lo mínimo que puedo hacer por ti" se aleja para preparar una pequeña mesa y poner la comida

"es tu cuarto?, no tienes compañera?"

"si, pero ella ahora fue a visitar a sus padres a la ciudad…estaré sola por unos días"

La joven Hanazono siente que su corazón se acelera más de lo habitual mirando la espalda de la pelirroja mientras prepara su comida. La habitación está a oscuras y deben hablar en voz baja mientras el enorme silencio de los pasillos inunda la habitación.

Fin del Flashback

La abuela Hanazono reacciona con el sonido del timbre, se levanta de su cómodo sillón para ir hacia la puerta. Una gran emoción inunda su pecho, más después de revivir todos esos momentos en su memoria.

Al llegar a la puerta, su corazón late velozmente mientras una gran sonrisa se va dibujando en su rostro. Al abrir la puerta, se encuentra con aquellos ojos que hace mucho tiempo, se encontraron por primera vez en el parque botánico y que se reencontraron en Miatre.

Abuela Aoi: (sonríe) buenas noches…

Abuela Hanazono: (sonríe) bienvenida…

(Gentilmente, la abuela Hanazono invita a pasar a su invitada especial, la que con gran emoción da una vista panorámica a toda la casa)

Abuela Aoi: (sonríe) veo que te ha ido bastante bien…

Abuela Hanazono: (sonríe) ha sido demasiado trabajo…por muchos años…

(Ambas caminan hacia la sala donde una elegante mesa las aguarda. La abuela Aoi se detiene a la entrada de la sala, para observar con una marcada sonrisa en su rostro, las fotografías que están colgadas por toda la pared y sobre la chimenea.

Camina lentamente acercándose para verlas con más claridad, dejando escapar un profundo suspiro. La abuela Hanazono, la mira pacientemente desde unos metros atrás)

Abuela Aoi: …ha sido toda una vida eh?

Abuela Hanazono: (suspira y sonríe)…si…

(La abuela Aoi voltea y le sonríe con una suave sonrisa, mirando a aquellos verdes e intensos ojos que la observan con cierta complicidad)

Aoi: (sonríe y abre su bolso)…traje un regalo…

Hanazono: (se emociona) en serio?

Aoi: (levanta su mirada)…te emocionas igual que siempre, siempre has parecido una niña pequeña cuando mencionaba que traía un regalo para ti…

Hanazono: (sonríe)…hay cosas que son difíciles de cambiar…

(La abuela Hanazono abre grandes ojos al ver el regalo que saca de su bolso la abuela Aoi.)

Hanazono: es lo que estoy pensando?

Aoi: (sonríe) si pensaste en un álbum fotográfico, te has ganado un gran premio…

Hanazono: (sonríe acercándose lentamente)… al parecer si gane mi premio…

Aoi: así es…espero que tengas buena memoria…

(Ambas caminan hacia el amplio y cómodo sillón de la sala donde comienzan a ver las viejas fotografías, la mayoría en blanco y negro.

Era momento de revivir lo bueno del pasado, para alegrar el presente. Las primeras fotografías, eran copias de las fotos de generación que aparecen en los anuarios de Astraea. Ambas aparecen sonrientes de 12 años con sus flamantes uniformes en sus distintas clases.

Para desgracia de ambas, iban a cursos distintos, por lo que solían verse terminando la jornada o a la hora de comida.

Con gran emoción, comienzan a nombrar a compañeras que ambas recordaban por viejas anécdotas y momentos especiales que marcaron sus vidas.

Los nombres de las hermanas también llegan a su memoria, sobre todo de la abuela Hanazono, quien tuvo la dicha de compartir varios momentos de castigos a lo largo de su estadía en Astraea.)

Hanazono: (entre risas)…llegue a amar el cuarto de castigo…

Aoi: si…ya parecía que era tu cuarto oficial…

(Ambas ríen)

Hanazono: (viendo las fotos)…han pasado demasiados años…

Aoi: (suspira) así es…

Hanazono: (mirando las fotos)…aunque a veces siento que fue ayer que estuvimos en Miatre…

Aoi: (cambia la página y se queda viendo una en especial)…este fue el campamento en Okinawa…lo recuerdas?

Hanazono: (sonríe emocionada) claro que lo recuerdo…nuestra primera vez en esas playas y los mejores momentos…he vuelto a ir ahí, pero no he sentido la misma emoción de aquel entonces…

Aoi: (suspira y sonríe) claro…en esa época solo eran alumnas de Miatre, y las salidas eran en grande…las cosas fueron cambiando con el paso de los años..

Hanazono: si…

(La abuela Aoi, quien luce más joven debido a su buen estado de salud, voltea y mira tiernamente a la abuela Hanazono quien continúa emocionada observando cada fotografía como si estuviera viviendo aquel momento.

Un instante de silencio basta para que ambas, sin decir ninguna palabra, compartan la grata memoria de una tarde soleada de campamento.

Aquella noche cargada de recuerdos, casi ha detenido el tiempo en aquella enorme mansión.

Flashback

Una soleada playa se extiende a lo largo del horizonte. A lo lejos pueden verse distintos barcos con nombres extranjeros.

Una fila de ordenadas chicas, caminan emocionadas siguiendo a una hermana que va delante de todas cantando sonriente. Todas cargan sus bolsos y maletas que han traído hasta el viejo campamento de Miatre, donde pasarán una semana de vacaciones.

La joven Hanazono camina sin quitar su mirada del océano, el cual luce infinito hacia el horizonte. Desde la fila contraria y un poco más atrás, la joven pelirroja mira de reojo a quien se ha convertido en una amiga muy cercana. La joven Hanazono sigue caminando muy emocionada pensando en toda la gran jornada que podrán pasar en aquel campamento de verano.

Un grupo de 5 hermanas son las encargadas de cuidar y ordenar a todas las chicas. Ellas quienes siempre lucen estrictas y serias, en esta única ocasión en el año, se ven más sonrientes que de costumbre. Camino a las cabañas, cantan y ríen.

En aquel entonces, los viajes eran en grande y cada verano se visitaba el campamento Miatre que quedaba en Okinawa. Con el paso del tiempo, ese lugar fue vendido para dar paso a modernos Hoteles que llegaban a cubrir la gran demanda turística del lugar. Hecho que motivó a la madre superiora a buscar un lugar más tranquilo para poder llevar a sus jóvenes estudiantes, durante el verano.

Calurosas jornadas llenas de actividades deportivas y talleres al aire libre era lo que se vivía en aquellos días. Durante la noche, fogatas, cuentos y canciones amenizaban el fin del día. Desde aquel entonces, se comenzaba a celebrar la conocida "prueba de valor", donde tenían que recorrer un trayecto del bosque acompañada de una joven al azar y llegar al final en un determinado tiempo iluminando el camino solo, con una pequeña vela.

La joven Hanazono, impaciente por ver con quien tendrá que pasar el bosque, voltea hacia su derecha sorprendiéndose al ver a su pelirroja preferida, acercarse rápidamente hacia ella.

"Iré contigo, iré contigo!" gritaba emocionada la pelirroja, tomándole las manos.

Aquella noche no había luna, solo la tenue luz de la pequeña vela intentaba iluminar el oscuro camino que debían cruzar.

Sin demora, la pelirroja se aferra al brazo de la joven Hanazono que comienza a sentir un fuerte latido en su corazón al sentirla tan cerca.

"No pasará nada" dice con mucha seguridad Hanazono.

"Lo sé…" dice tranquila la pelirroja

Ambas comienzan su recorrido viendo que delante no logran ver a las chicas que ya habían salido. Detrás tampoco se escucha ningún ruido, solo a lo lejos, el sonido de pájaros que descansan entre los árboles, hacen sobresaltar a la joven pelirroja que a ratos, aprieta más el brazo de Hanazono.

Siguen avanzando y el sonido del mar se escucha un poco más lejano. De pronto un búho hace casi soltar un grito a la pelirroja haciendo que Hanazono la tome de la cintura para que se tranquilice.

"es solo un búho…tranquila" mirándola a los ojos

"es que todo esta tan tranquilo y de pronto esos ruidos…" Menciona algo sonrojada la pelirroja mientras se deja llevar por la intensa mirada.

Una brisa que llega repentina desde el mar, apaga de pronto la pequeña llama de la vela dejando a ambas completamente a oscuras en medio de aquel bosque.

"aaahh! Que haremos?!" dice nerviosa la pelirroja

"tranquila, estará todo bien"

Ambas siguen caminando lentamente pisando hojas y ramas que hacen crujir cada paso. La pelirroja se aferra más fuerte al brazo de Hanazono.

Unos pasos más y sin darse cuenta, la pelirroja pisa un desnivel en el piso que la hace perder el equilibrio. Con rapidez, Hanazono la toma firme de la cintura evitando su caída.

De pronto el bosque se queda en silencio para no interrumpir un momento especial.

"esta tan cerca…puedo sentir su respiración…" piensa Hanazono con el corazón acelerado

"no puedo moverme…sus manos…son tan cálidas…" piensa la pelirroja

En ese instante, ambas ya no soportaron la distancia y se perdieron en un cálido beso que del cual, aquel oscuro bosque fue el único testigo.

Así estuvieron sin soltarse por largos minutos, hasta que el lejano ruido de pasos que se acercaban, las hicieron reaccionar.

"debemos seguir" susurra sonriente Hanazono

"si…"

Ambas con una traviesa sonrisa, siguieron avanzando con rápidos pasos sin importar ya la oscuridad ni los ruidos del bosque. Tomadas de la mano y riendo, siguieron hasta el final del camino.

Fin del Flashback

….

Una elegante cena, dos copas de vino blanco y una grata compañía.

Han pasado muchos años desde la última vez que habían cenado así. Decisiones y acciones del pasado que las habían separado casi por completo y que tras muchas vueltas de la vida, se vuelven a reunir. Es una noche especial y el sentimiento de congelar el tiempo en ese instante, es mutuo.

Abuela Aoi: (sonríe)…con todo el dinero que tienes ahora…no creo que la cena la hayas hecho tu no? (rie)

Abuela Hanazono: (sonríe) aunque no lo creas…si…quería preparar todo como a ti te gusta, y no lo hubiera logrado diciéndole a mis empleados como hacerlo.

Abuela Aoi: (sonríe) eso es un enorme halago…

Hanazono: (sonríe) es lo mínimo que puedo hacer por ti…

Aoi: (sonríe)…no cambias…siempre te han gustado los detalles…

Hanazono: …eso hace la diferencia, siempre…

Aoi: (pone su mano sobre la de la abuela Hanazono)…mira…como hemos cambiado…

Hanazono: …han pasado muchos años…pero sigues igual de guapa…

Aoi: (sonríe y baja la mirada) claro que no…en cambio tu mirada, no ha cambiado jamás… (Mirándola)…ahora entiendo a mi nieta…

Hanazono: (sonríe) porque?

Aoi: (sonríe) es normal sucumbir antes esos intensos ojos…

Hanazono: (sonríe) quieres hacerme sonrojar eh?

Aoi: (ríe) no…

Hanazono: (suspira)…nunca pudimos darnos un gusto verdad?

Aoi: (curiosa) a que te refieres?

Hanazono: (sonríe)…cuando salimos de Astraea, pasaron tantas cosas que nunca dejaron cumplir nuestros sueños juntas…pero el destino, hizo que nuestras nietas se conocieran…

Aoi: (sonríe) y nuestra historia se repite…

Hanazono: (sonríe) así es…aunque creo, que esta vez será distinto…no hay obligaciones familiares de por medio…

Aoi: los tiempos han cambiado…

Hanazono: por lo mismo… (Sonríe traviesa)…quiero hacerte una proposición…

Aoi: (sonríe) ahora eres tu quien quiere hacerme sonrojar!

Hanazono: (sonríe y se pone de pie) no…

(La Abuela Hanazono camina hacia un mueble detrás de la mesa donde están cenando. La abuela Aoi emocionada no le quita la vista de encima.

Media vuelta y regresa a la mesa con unos papeles en la mano)

Aoi: (curiosa) que es eso?

Hanazono: (sonríe) algo que nunca pudimos hacer…

Aoi: (mira curiosa los papeles)…un crucero!?

Hanazono: siempre decías que querías que viajáramos juntas…

Aoi: (sonríe emocionada) si…

Hanazono: (sonríe) vámonos por el mundo ahora…

Aoi: (emocionada sonríe) enserio?

Hanazono: (sonríe) claro que si! Ya nada puede interponerse…nada de qué preocuparse…

Aoi: (baja la mirada emocionada) tienes razón…siempre soñábamos con salir juntas a conocer el mundo…

Hanazono: (tomando su mano) así es…ahora es tiempo…

Aoi: (sonríe con unas lágrimas en sus ojos)…claro…

Hanazono: (sonríe y la mira traviesa)…entonces señorita… ¿me acompaña en este largo viaje, sin fecha de regreso?

Aoi: (sonríe emocionada) claro que sí!...aunque eso de señorita…ya no me queda (ríe)

Hanazono: (sonríe)…no digas eso…

Aoi: (sonríe) pero…para cuando planeas el viaje?

Hanazono: (sonríe traviesa)…vámonos mañana mismo…

Aoi: (sorprendida) QUE!? Pero….mis maletas! Tengo que avisar!

Hanazono: (sonríe despreocupada)…no te estreses! Ya somos grandes! Olvida las maletas! Te compraré la ropa que quieras en todos los países, olvídate de todo!

Aoi: (sonríe) tan liberal como siempre…

(La abuela Hanazono se queda mirándola pacientemente esperando su respuesta. La abuela Aoi piensa unos segundos y de pronto reacciona)

Aoi: tienes razón! (afirma con la cabeza) Vamos!

Hanazono: (levanta un brazo) excelente! Así se habla!

Aoi: (emocionada) aaah! Que emoción! Pero entonces que haremos…cuándo? Aah! Estoy nerviosa! (Mueve sus manos)

Hanazono: (toma su mano derecha) tranquila… haré un par de llamadas y estará todo listo, si? Tú no te preocupes de nada…ahora solo disfrutaremos del mundo…









(A esa misma hora en la colina, una silenciosa Ayane estudia en la mesa de su escritorio. Su vista esta clavada en su libro de historia y no ha dejado de estudiar por horas.

Las últimas generaciones que han entrado a Astraea, acostumbradas a la tecnología, suelen llevar sus teléfonos celulares y dejarlos escondidos en sus cuartos, lejos de la vista de la hermana, que suele dar visitas sorpresas a las habitaciones.

Ayane no es la excepción de esta nueva generación en Astraea, ella también cuenta con un equipo escondido en la parte superior de su closet. Ha aflojado una tabla y dentro, ha escondido su teléfono, tarjetas de crédito y documentos.

De pronto, el teléfono que tiene escondido recibe un mensaje de texto que lo hace vibrar haciendo un leve sonido en la madera. Rápidamente la rubia Tomori se aleja de sus apuntes y camina hacia su closet para sacar el aparato de su escondite.

Al tomarlo ve con cierto desprecio el número en su pantalla.)

Ayane: (susurra) ahora que quiere!?

(Rápidamente, la rubia abre el mensaje y comienza a leerlo mientras su expresión comienza a cambiar lentamente)

Ayane: (seria y preocupada)…no puede hablar en serio…tan lejos quiere llegar?

(La rubia vuelve a sentarse en su silla dejando caer pesadamente sus brazos. Respira profundamente.

Pone su mano izquierda en el escritorio haciendo sonar sus dedos sobre la madera.)

Ayane: (susurra cabizbaja)…ya no sé si quiero seguir con este juego…







Un día que llegó a su final con momentos mágicos en distintas partes del mundo. En París, una ex Etoile que sigue en silencio observando con gran sorpresa la imprevista visita de la pelirroja a su oficina.

Nagisa no ha dejado de mirarla ni un instante)

Shizuma: todavía no entiendo… (Negando con la cabeza)

Nagisa: (sonríe)…piensas que hiciste algo malo?

Shizuma: (cabizbaja)…pues…

Nagisa: (poniendo un dedo sobre sus labios)...No hiciste nada…Megumi asegura que no hiciste nada…

Shizuma: (reacciona levemente sonrojada) QUE! Co….Como….como….como sabes!

Nagisa: (sonríe)…ella misma lo dijo…

Shizuma: (baja la mirada) ooh…como….

Nagisa: (abrazándola) por eso viniste hasta acá? No tenías por qué dejarme así…

(Las manos de la pelirroja rodean la espalda de la ex Etoile firmemente. Shizuma deja escapar un suspiro para abrazarla de igual manera. Sus ojos se llenan de lágrimas pensando en el gran error que pudo haber cometido)

Shizuma: (susurra algo tímida) entonces…no paso….nada….?

Nagisa: (susurra en su pecho)…no….nada…

(Shizuma al escuchar esto, sonríe y abraza cálidamente a la pelirroja que se refugia con fuerza en el pecho de la ex Etoile.

Un mágico momento que significa muchas cosas para ambas.)

Shizuma: (cierra los ojos) te amo Nagisa…no sabes cuánto…

Nagisa: y yo a ti Shizuma…te amo demasiado…

….





(Un instante que parece congelarse.

….

….

….

De pronto, un sonido en el teléfono de Shizuma la hace regresar a la realidad.)

Shizuma: quien molestara en un momento así?...

Nagisa: (sonríe) puede ser importante…

(Shizuma saca su teléfono celular de su bolsillo y revisa el que es un mensaje de texto que acaba de llegarle)

Shizuma: es de mi abuela…

(Inmediatamente abre el mensaje y con sorpresa lee el texto;

"Me voy de viaje en un crucero por tiempo indefinido. Te encargo todo, confío en ti. Besos")

Shizuma: (casi grita) QUE!?

Nagisa: (preocupada) que pasa!?

Shizuma: (preocupada) mi abuela se va de viaje! Pero quien cuidara de ella!? Está enferma! Su salud no es estable!

Nagisa: (calmándola) tranquila…respóndele preguntándole más detalles…

Shizuma: (rápido escribe en su celular) claro que le preguntare…no se puede ir sola… ¿en que estará pensando?

(En cuanto envía el mensaje, Shizuma se sienta en el sillón junto a Nagisa, sintiendo mucha preocupación por la salud de su abuela, quien ha sido toda su familia.

Luego de un instante, recibe una rápida respuesta en su teléfono)

"Tranquila, voy muy bien acompañada con el amor de mi vida. No pasara nada, todo está bajo control. Cuida mucho a Nagisa, no dejes que nada te aleje de ella.

Me llevo el teléfono, pero no me hables por trabajo ok?

Te quiero mucho,

Tu abuela"

Shizuma: (curiosa)…el amor de su vida?

Nagisa: quién?

Shizuma: mira…

(Shizuma le enseña el mensaje del celular y Nagisa al leerlo, sonríe tranquila)

Nagisa: (sonríe) vaya…hasta que al fin…

Shizuma: (curiosa la mira) que pasa?

Nagisa: al fin se reúnen de nuevo…que bueno que viajen juntas, no es emocionante?

Shizuma: (más curiosa) tu sabes quién es?

Nagisa: no recuerdas que tu abuela…conoció a mi abuela en Miatre hace muchos años?

Un minuto de silencio….

…..

…..

…..

Shizuma: (sorprendida) eeeh??

Nagisa: (sonríe) si!...ellas se conocían desde aquella época…algo paso que tuvieron que separarse…

Shizuma: (sorprendida) ...como sabes lo que pasó?

Nagisa: (sonríe) tu abuela me contó todo, cuando fui a buscarte...

Shizuma: (sorprendida)…esto sí que es….sorprendente…

Nagisa: (sonríe)…tiene que ser ella…

Shizuma: (sonríe y mira el mensaje) no puedo creerlo…ahora que lo pienso…

Nagisa: (sonríe)…no te alegras por ellas?…

Shizuma: (sonríe) vaya…que vueltas da la vida…

Nagisa: así es… (Apoyándose en el hombro de Shizuma)







Heridas que con el tiempo pueden sanar y momentos que pueden retomarse desde donde quedaron.

Un amor que puede superar hasta lo impensable y durar toda una vida….o más…

…..

…..

Fin del Capítulo

5 comentarios:

  1. esa abuela.. es genial..... le falto coraje.. para enfrentar y decidir por ella, por el amor... si ya rompia paradigmas...porque no.. romper uno mas y quiza el mas importante... "tu felicidad".. este donde este...
    abuela.. porque....
    esperando.........

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  2. Que relajación pensé que Shizuma y Nagisa no se iban a reconciliar.

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    1. Ufff siii ya estaba muy preocupada .... que bueno que ya se aclaró todo! !!! Espero que el plan de esa mujer misteriosa no funcione. ...

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  3. ME parece maravilloso, ojala yo algun dia tenga ese mismo valor. :(

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